En un mundo donde parece haber más problemas que soluciones, es importantísimo desarrollar nuestra creatividad. Al ejercitar este músculo, junto con el pensamiento crítico y analítico, podemos realmente pensar outside the box.
A lo largo de mi carrera, he apostado por la creatividad. Cuando fundé la Universidad CENTRO, mi visión fue profesionalizar esta capacidad, demostrando que el arte, la innovación, el diseño y los negocios pueden ir de la mano. Lo mismo ocurrió con Dalia Empower, donde el enfoque está en brindar herramientas para desarrollar las soft skills o, como prefiero llamarlas, “habilidades de vida”. He conocido mujeres sumamente preparadas académicamente, pero que al momento de dar un pitch o negociar un aumento de sueldo se quedan cortas. Es lamentable que, a pesar de sus conocimientos, sus carreras y su potencial se vean limitados por la falta de estas habilidades.
La urgencia de la educación creativa en México.
Una de las razones por las que estoy tan comprometida con la educación es porque creo en su poder para transformar vidas. En México, enfrentamos un enorme reto. Según la prueba PISA de 2022, de los 37 países evaluados, ocupamos el lugar número 35. Aunque los resultados en comprensión lectora y matemáticas fueron los que generaron más ruido, la evaluación también reveló una gran carencia en el pensamiento creativo. Solo el 13.8% de los jóvenes de 15 años demostró la capacidad para generar ideas, innovar y resolver problemas tanto sociales como científicos.
Esto es alarmante, sobre todo porque, según el Informe Sobre el Futuro del Empleo 2023 del World Economic Forum, el pensamiento analítico (48%) y el pensamiento creativo (43%) serán competencias prioritarias para la contratación de empleados en los próximos cinco años. Esto nos hace ver la creciente importancia de dominar estas habilidades en un mundo laboral con tendencia hacia la digitalización y al uso de nuevas tecnologías. De hecho, el 42% de las empresas invertirán en formar a sus empleados para el uso de la inteligencia artificial y el manejo de macrodatos.
La creatividad como ventaja competitiva.
La educación debe integrar el desarrollo del pensamiento creativo. Aunque una persona no aspire a ser pintor, cantante, cineasta o diseñador gráfico para ganarse la vida, esta habilidad será indispensable para enfrentar los retos laborales y sociales del futuro. Las IA pueden realizar tareas con mayor rapidez y precisión, pero las habilidades blandas, como la creatividad, serán nuestro diferenciador en un mercado laboral altamente automatizado.
La creatividad no es un don con el que todos nacen, es un músculo que se puede fortalecer. En las empresas, la capacidad de innovar y resolver problemas de manera original es una ventaja competitiva crucial. El pensamiento divergente —explorar múltiples soluciones para un problema— será una de las habilidades más demandadas en el futuro laboral.
Estamos en un momento crítico. Invertir en creatividad no solo nos ayudará a resolver los problemas actuales, sino también nos prepara para los retos que vienen. Desde los salones de clase hasta las juntas directivas, es crucial que ejercitemos la creatividad, pues es ésta la nos permitirá dar con soluciones innovadoras a los problemas del mundo actual.
Y tú, ¿cómo estás fortaleciendo tu músculo creativo?
